TÍTULO: Grey
AUTORA: E. L. James
SAGA: Cincuenta sombras de Grey 0.5/ 3
GÉNERO: Romance, erótico
SINOPSIS:
E.L. James nos ofrece una nueva perspectiva de la historia de amor que ya ha seducido a millones de lectores en todo el mundo, contada ahora en primera persona por Christian Grey.
Christian necesita tenerlo todo bajo control. Su mundo es puro orden y disciplina aunque, en el fondo, está vacío... hasta el día en que Anastasia Steele aterriza de bruces en su despacho, hecha una maraña de largo pelo castaño y esbeltas piernas. Él intenta olvidarla pero, muy al contrario, se ve inmerso en una tormenta de emociones que no consigue controlar y a la que no puede resistirse. A diferencia de todas las mujeres que ha conocido, la tímida e inexperta Ana parece capaz de ver más allá del exitoso empresario y la lujosa vida que le rodea, y descubrir el corazón frío y lastimado de Christian. ¿Logrará su relación con Ana disipar las pesadillas que le acechan todas las noches? ¿O serán sus oscuros impulsos sexuales, su obsesión por el control y el desprecio hacia sí mismo los que alejarán a la joven y destruirán la frágil esperanza que ella le ofrece?
RESEÑA:
Antes que nada debo aclarar que no he leído los otros libros de 50 Sombras de Grey, por lo que al leer este libro no sabía a qué atenerme, ni siquiera sabía cómo serían las personalidades de Christian y Anastasia. Dicho esto, empecemos.
No puedo decir si inicia igual que los otros libros, pero este libro empieza con uno de los recuerdos de Grey en donde es un niño pequeño y se encuentra con su madre. Hay muchos de estos recuerdos a lo largo de la historia, y debo admitir que eso fue lo que más me gustó del libro ya que se puede presenciar bien los pensamientos desde la perspectiva de un niño y como los sucesos que ocurren durante su infancia puede traumarlo de por vida.
En el momento en que Anastasia entró en el despacho del Sr. Grey, me reí un poco con los pensamiento maliciosos de él, hasta que continué leyendo y noté que la atracción de Christian hacia Anastasia fue prácticamente instantánea dando paso a una obsesión que podría llamarse un capricho.
